Hay un poema zenrin en el que se nos dice que un ganso que vuela sobre el agua no se propone reflejar su imagen ni el agua recibirla.
Que eso ocurra no es una categoría, como tampoco lo es lo que espontáneamente acontece y es imprescindible para que lo vivo viva. La realidad no tiene sujeto, si lo tuviera sabríamos quién nos late el corazón o quién nos respira. Por ejemplo, si creemos que somos nosotros, ¿cuándo decidiremos expirar?
La lógica es útil para nuestros intereses, sin embargo no lo es tanto para lo que a la especie le es imprescindible saber.