Escritos

La sonrisa de los buddhas

Hubo una vez que un artista reparó en la sonrisa de Buddha…
Comprendió que esa sonrisa es la expresión de la gran sabiduría a la que accede el que deja atrás sus ideas sin fundamento.
Desde entonces se pueden encontrar algunas esculturas que muestran esa sonrisa que no se pierde. Aquel primer artista logró hacer una cabeza de Buddha que, iluminada desde cualquier posición, la sonrisa permanece.
Buddha no enseñó nada nuevo…, simplemente señaló la maravilla de todo lo que se manifiesta espontáneamente.
Se cuenta que, en una ocasión, Gautama, a quien ahora llamamos Buddha, estaba compartiendo palabras y silencios con un grupo de seguidores y, de pronto, dejó de hablar y posó su mirada en una de las flores que le habían traído y que sostenía en su mano; luego la movió suavemente y, cuando levantó la mirada, encontró la sonrisa de Mahakashyapa. La sonrisa de ambos expresaba la amorosa y profunda comprensión de lo que sin nombre existe.
Desde entonces se dice que Mahakashyapa es el primero que compartió la iluminación del Buddha, que vivió con consciencia la realidad. Había dejado atrás la visión ilusoria en la que, atrapados, solemos vivir nuestra vida manifestada.