Un pájaro, una hoja o el propio viento… lo expresan todo, aunque pensamos que nada saben. ¿Qué árbol, delfín o… qué oruga no sería doctor honoris causa en distintas Facultades? ¿Cómo no fundirse con el último silencio o el primer trino…? ¿Cómo no vivir con arrobo los primeros movimientos, que ya se saben en el crepúsculo, y desaparecer con ellos que, por saberlo todo, no saben de sí como ajenos a nada ni a nadie…?